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El bloque de oficinas que completa Las Arenas levanta quejas vecinales

Los afectados se quejan del impacto visual de la obra y de perder las vistas a la plaza de Espanya
La edificación, de cinco plantas y junto al antiguo coso, es básica para la rentabilidad del proyecto

PATRICIA CASTÁN
BARCELONA

El faraónico proyecto de Las Arenas, en plena plaza de Espanya, llamado a revolucionar la oferta de comercio y ocio de Sants-Montjuïc y el Eixample, suma detractores en la zona afectada por la obra. A las molestias que soporta el vecindario tras cinco años de trabajos se ha añadido la construcción del complejo de oficinas que lo completa, situado junto al antiguo coso taurino e importante la rentabilidad del proyecto. El edificio, de cinco plantas, ha dejado sin vistas, con poca luz solar y sin intimidad a numerosos vecinos de la calle de Llançà, según se quejan los afectados, que incluyen dos hoteles.

Desde que en verano del 2003 comenzaron las obras para transformar la vieja plaza de toros en un flamante centro lúdico donde convivirán tiendas, restaurantes, cines, un balneario urbano y el Museu del Rock de Jordi Tardà, entre otros, la plaza de Espanya ha sufrido distintas afectaciones vinculadas a la obra. Primero hubo quejas por el ruido y la gran polvareda que supuso excavar a 25 metros de profundidad para abrir paso a los aparcamientos y más tarde por la dilatación de las obras, anunciadas para dos años en un primer momento, pero que al final se demorarán hasta el último trimestre del 2009.
El nuevo episodio de protestas de vecinos y comerciantes lo genera el edificio anexo, integrado por dos bloques simétricos conectados por pasarelas, llamado E-Fòrum y que albergará área de administración y oficinas. La construcción, de cinco pisos, aparece fielmente reflejada en las imágenes virtuales de la zona. Según indican fuentes municipales, no ha sufrido ninguna ampliación de altura respecto al plan inicial. Sin embargo, una vez levantada y pese a estar recubierta de cristaleras, el impacto visual es mayor del que podían imaginar los residentes, explica uno del número 22 de Llançà.

MARIPOSA CATALOGADA
"Nos hemos quedado sin el sol de la tarde, sobre todo en los pisos inferiores", agregan otros vecinos. Pero lo más grave para residentes de toda la vida en la zona es haber perdido las vistas a la plaza de toros. "La plaza de Espanya ha desaparecido para nosotros", añade un afectado, que recoge el sentir general de haberse quedado también "sin intimidad". "Podíamos tener las ventanas abiertas, ahora nos verán todos los que tenemos delante", dicen, disgustados por haber carecido de información sobre plazos y afectaciones durante toda la obra.
Aunque la afectación llega hasta el número 32, mención aparte merecen las quejas de los vecinos del número 20, conocido como la Casa de la Papallona, por estar coronada por una mariposa modernista realizada en 1912 con la técnica del trencadís e incluida en el catálogo del patrimonio arquitectónico de la ciudad. Salvio Fajol, propietario del edificio, se sorprende de las múltiples exigencias del ayuntamiento para la conservación de la finca, incluida en la ruta del modernismo, para finalmente autorizar una edificación que la eclipsa desde muchos ángulos.

HOTELES AFECTADOS
En el anexo hotel Onix, abierto en 1992, lamentan haber perdido la visibilidad para los visitantes de la Fira. "Los clientes aquí no nos ven, y hace años nos habían prometido zonas peatonales y verdes", explican fuentes de la dirección, que también lamentan las incomodidades de ruidos y accesibilidad para turistas que llegan en coche. En el flamante B-Hotel, en Gran Via, han perdido vistas en dos habitaciones por planta y en la zona de desayunos. También perderán ingresos como soporte publicitario. Durante las ferias incorporaban publicidad exterior de la Fira que ahora no les contratarán, ya que parte de la fachada ya no es visible desde la zona ferial ni la plaza.

 

Fuente: El Periodico

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